Miedos evolutivos
En primer lugar consideramos importante aclarar el término
miedo evolutivo que es un
componente del desarrollo de los niños. Estas respuestas tienen las siguientes características:
- La presencia de estos miedos se considera como una parte integral del desarrollo psicológico normal. El miedo tiene la finalidad de señalizar la presencia de un peligro.
- La mayoría de los miedos suelen ser transitorios y no suelen interferir con el funcionamiento emocional cotidiano, desapareciendo al poco tiempo.
- Las vivencias aparejadas con estos miedos permiten al niño generar y consolidar recursos encaminados a resolver situaciones estresantes.
- Los miedos son reacciones ante una serie de estímulos autocalificados como amenazadores o emparejados con estímulos percibidos como peligrosos.
Los temores infantiles varían según el niño y las situaciones en que vive, pero la mayoría de los miedos son universales, comenzando aproximadamente en los primeros meses de vida y extendiéndose hasta los 18 años de edad.
| EDAD |
SITUACIONES ATEMORIZANTES |
| 0-6 meses |
Ruidos fuertes, pérdida súbita de apoyo y soporte. |
| 7-12 meses |
Miedo a extraños, a la separación de los padres, a objetos que surgen bruscamente. |
| 1 año |
Personas extrañas, separación de la padres, heridas. |
| 2 años |
Ruidos fuertes, animales, separación de los padres. |
| 3 años |
Máscaras, oscuridad, separación de los padres, animales. |
| 4 años |
Ruidos, oscuridad, separación de los padres, animales. |
| 5 años |
Lesiones corporales, ruidos, oscuridad, separación de los padres, animales. |
| 6 años |
Oscuridad, seres sobrenaturales, lesiones corporales, separación de los padres, ruidos fuertes. |
| 7-8 años |
Estar solo, seres sobrenaturales, oscuridad, lesiones físicas, hacer el ridículo. |
| 9-12 años |
Exámenes escolares, lesiones corporales, aspecto físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad. |
| 12-18 años |
Temores relacionados con la autoestima personal (capacidad intelectual, aspecto físico, temor al fracaso) y con las relaciones sociales. |
La diferencia fundamental entre los miedos evolutivos con respecto a los
miedos desadaptativos consistiría en que, estos últimos,
interfieren de modo importante en el funcionamiento de los niños en algún área (familia, amigos, colegio...) o se manifiestan con una elevada intensidad.
Así, los estudios epidemiológicos demuestran que la prevalencia de los trastornos de ansiedad en la infancia oscila entre 5,6% y 21% (Benjamín, Costello y Warren, 1990).
Los trastornos de ansiedad son los problemas más comunes que ocurren en niños y adolescentes.
Trastornos de Ansiedad en la Infancia y adolescencia más comunes
1) Trastorno de Ansiedad por Separación
En este trastorno los niños muestran una
ansiedad excesiva cuando se separan del hogar o de las personas con quienes está vinculado. Los síntomas más relevantes son:
- Preocupación excesiva por la salud o seguridad de sus padres
- Miedo a que algo terrible lo separe de las figuras significativas
- Miedo a estar solo
- Negativa a ir a la escuela
- Quejas somáticas cuando se anticipa la separación
- Crisis de angustia frente a la separación
- Insistencia en dormir con los padres
2) Trastorno Obsesivo-Compulsivo
Las obsesiones son pensamientos que el niño no puede apartar de su cabeza y que provocan ansiedad. Las compulsiones son las conductas que se hacen para aliviar la ansiedad o impedir que algo malo suceda, y las más frecuentes en los niños son
lavado ritualizado de manos, necesidad de repetir, chequear y contar, y rituales a la hora de dormir.
Algunos de los comportamientos que hacen sospechar de este problema son:
- Borran sus escritos o dibujos de forma repetida
- Repiten frases o palabras
- Releen una y otra vez los textos escolares sin poder finalizar el estudio
- Uso exagerado de la ducha y del lavabo
- Manos agrietadas, secas y enrojecidas
- No toleran que otras personas toquen sus cosas o a ellos
Existen unos rituales evolutivos que forman parte del desarrollo de los niños, que tienen mayor intensidad entre los cuatro y ocho años y que no tienen ninguna finalidad y facilitan la socialización de los niños.
3) Trastorno de Ansiedad Generalizada
Los niños que presentan este problema muestran una
excesiva preocupación y temor a diversas situaciones de la vida cotidiana, y van
cambiando los focos de preocupación de una semana para otra. Los niños con este trastorno son obedientes e inhibidos y evitan la realización de deporte por miedo a herirse. Los síntomas más característicos son:
- Preocupación crónica y excesiva, difícil de controlar
- Necesidad excesiva de ser aceptados
- Quejas somáticas frecuentes
- Mal humor
4) Fobia Social
En población infantil la ansiedad de este trastorno se expresa en forma de
llanto, oposición, berrinches y una necesidad imperiosa de evitar la situación social. Los niños con este problema presentan también bajo estado de ánimo, poca confianza en sus habilidades y una fuerte tendencia a ser obstinados.
A diferencia de los adultos, los niños no tienen porque reconocer que el miedo es irracional. Los síntomas más específicos son:
- Marcado y persistente temor sobre uno o más aspectos del rendimiento social
- Temor intenso a la crítica y humillación en público
- Miedo a estar con personas diferentes a los amigos o familiares
- La exposición a situaciones sociales casi siempre provoca ansiedad
5) Fobia Específica
Es uno de los problemas de ansiedad más frecuentes en los niños, y se caracterizan por la existencia de un
temor exagerado e irracional a un objeto o situación determinada e interfieren de forma negativa las áreas del menor. En los niños, las fobias específicas más frecuentes son a
los animales, a irse a dormir y/o la oscuridad y la fobia escolar.
A diferencia de los miedos evolutivos, las fobias específicas no desaparecen entre los seis y los ochos meses de haber aparecido.
TRATAMIENTO
El objetivo de todas las técnicas que se utilizan es
disminuir la ansiedad y aumentar la competencia del niño en la situación que se asocia con la ansiedad. El tratamiento siempre debe basarse en una
evaluación integral del niño/adolescente y de la familia, ya que de los resultados de la evaluación se derivará el tratamiento y las técnicas a utilizar. Las técnicas más utilizadas se exponen a continuación:
- Condicionamiento Clásico. Se determina una jerarquía de miedos y el niño se expone a los miedos de forma gradual, se usan respuestas incompatibles con la ansiedad como la relajación, comida, entre otras.
- Técnicas de Condicionamiento Operante, que se manejan las contingencias que desencadenan o mantienen el trastorno y ayudan a instaurar una conductas y eliminar otras.
- Aprendizaje por observación: se le enseña al niño conductas graduales de aproximación hacia la situación que genera ansiedad, y formas diferentes de afrontarla.
- Autoinstrucciones positivas: el objetivo es la anticipación de consecuencias positivas y disminuir el grado de temor al estímulo.
- En el tratamiento para fobia social es importante entrenar al niño o adolescente en habilidades sociales (Para ampliar información ver nuestro Taller de Habilidades Sociales para Niños y Adolescentes).