El sueño ocupa una parte importante en la vida del niño. Los trastornos del sueño son frecuentes en la infancia y, aunque no suelen tener consecuencias graves, son bastante molestos para la familia.
Son habitualmente provocados por circunstancias ambientales y generalmente se remedian con breves y sencillas intervenciones terapéuticas e informando a los padres de sencillas técnicas para que el niño adquiera hábitos saludables.
Los trastornos más frecuentes en niños son:
INSOMNIO POR HÁBITOS INCORRECTOS
Es el trastorno del sueño más frecuente en los niños, afectando a más del 30% de la población infantil. Suele aparecer entre los
6 meses y los 5 años. Se considera que un niño sufre insomnio si al menos dos veces por semana necesita más de 45 minutos para quedarse dormido, o si se despierta totalmente al menos una vez por semana sin poder dormirse de nuevo.
La causa está relacionada con una
adquisición inadecuada de hábitos de sueño y el tratamiento adecuado es la
reeducación de dichos hábitos.
INSOMNIO POR CAUSAS PSICOLÓGICAS
Este tipo de insomnio es más frecuente a partir de los
5 años. Se relaciona con las
dificultades de adaptación a nuevas situaciones o cambios (p.ej. comenzar la guardería o el colegio) que puede generarles tensiones; en otras ocasiones
la oscuridad o la soledad producen miedo o ansiedad, desencadenando problemas con el sueño.
El tratamiento de elección es la
psicoterapia dirigida a mejorar las tensiones y la ansiedad que mantiene el problema.
PESADILLAS
Son sueños que producen miedo y que normalmente despiertan al niño. Suelen despertarse conscientes y son capaces de contar lo que ha pasado. Se producen, generalmente, al final de la noche.
Ocurre entre el
10% y el 50% de los niños de
3 a 5 años, pudiendo persistir hasta la edad adulta.
Su aparición se asocia con
estados de ansiedad o preocupación. Si las pesadillas son frecuentes se recomienda
psicoterapia.
TERRORES NOCTURNOS
Los terrores nocturnos afectan a un 3% de los niños, aparecen normalmente a los
2-3 años, aunque pueden ocurrir hasta los 12 años. El niño está
agitado, angustiado, grita, llora, suda… A diferencia de las pesadillas, en los terrores nocturnos el niño
no recordará nada de lo que ha ocurrido, por lo que interrogarle no generará más que confusión. Suelen producirse en las primeras horas de la noche.
Entre las causas se apuntan
factores psicológicos (tensión emocional, ansiedad…),
fiebre, etc. Generalmente se
resuelven espontáneamente; cuando no es así ,
el tratamiento va dirigido a abordar los problemas conductuales que generan tensión (problemas escolares, relaciones con los padres o hermanos, etc..).
SÍNDROME DE APNEA DEL SUEÑO
Consiste en la
obstrucción de la vía aérea superior durante el sueño, provocando episodios de paradas respiratorias, esto produce despertares continuos y una excesiva somnolencia durante el día. Pueden aparecer en niños de todas las edades.
Las causas son variadas: hipertrofia de amígdalas y/o adenoides, obesidad, trastornos maxilofaciales y trastornos neurológicos. La
causa mas frecuente es la hipertrofia de amígdalas y/adenoides y se resuelve con la
extirpación. Los tratamientos psicológicos van dirigidos a reeducar los factores de riesgo como la reducción de peso, incremento de actividad física, disminución de ingesta de alcohol, drogas y psicofármacos y cambios posturales durante el sueño.
NARCOLEPSIA
Suele iniciarse en la adolescencia y se caracteriza por
cuatro síntomas:
- Somnolencia diurna acompañada de ataques repentinos de sueño (generalmente de 15 a 20 minutos)
- Cataplexia (pérdida del tono muscular que va desde la pesadez de párpados o brazos hasta el desplome del cuerpo)
- Alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas (imágenes intensas de ensoñación antes de dormirse o justo al despertarse)
- Parálisis del sueño (imposibilidad de moverse o hablar momentos antes de dormirse o al despertarse)
La causa parece ser una combinación entre
susceptibilidad genética y factores medioambientales y bioquímicos.
El tratamiento es farmacológico combinado con terapia.
SONAMBULISMO
La edad más frecuente es de
4 a 8 años. El niño sonámbulo,
estando dormido, se levanta de la cama y realiza actividades cotidianas para él. Algunos factores que predisponen el sonambulismo son la
fiebre alta, la falta de sueño, algunos medicamentos…
No requiere tratamiento pero sí precauciones para evitar que el niño pueda hacerse daño durante el episodio de sonambulismo.
BRUXISMO
Consiste en el
rechinar de dientes durante el sueño, pudiendo producir como consecuencia el desgaste de los dientes.
Los niños suelen quejarse de dolor en las mandíbulas, cansancio en los músculos de la masticación y sensibilidad en los dientes al despertar.
El tratamiento combina terapia y tratamientos dentales.
SOMNILOQUIA
Es la emisión de sonidos verbales durante el sueño (frases muy cortas, a veces ininteligibles, acompañadas en ocasiones de risas o gritos). No constituye ningún problema, por lo que
no requiere tratamiento.
TRATAMIENTO
- Evaluación detallada del problema con el niño y con los padres.
- Información a los padres sobre el desarrollo del sueño y las prácticas adecuadas e inadecuadas.
- Intervención individualizada y adaptada a las necesidades del niño y los padres.
- Fase de seguimiento y prevención de recaídas.